“Armero 40 años, 40 historias” es mucho más que un libro: es un acto de memoria, una deuda saldada con la verdad y con las más de 25 mil voces que el barro del Nevado del Ruiz silenció aquella madrugada del 13 de noviembre de 1985. Cuarenta años después, Villalobos reconstruye lo que el país prefirió olvidar, lo que nunca se contó o lo que fue sepultado bajo la indiferencia.
En un relato profundo, humano y revelador, el autor se sumerge en los testimonios de sobrevivientes, rescatistas, médicos y periodistas que vivieron el horror en carne propia. Cada historia revela una arista distinta de la tragedia: la improvisación del Estado, el abandono institucional, el dolor de las familias que aún buscan a sus muertos, los niños perdidos, pero también la fuerza inquebrantable de un pueblo que se niega a desaparecer de la memoria.
Demuestra contudentemente con documentos cómo la ONU le ofreció ayuda oportuna a Colombia para hacer monitoreo del volcán, alerta y evacuación, pero el Estado se negó porque pretendía recibir esa ayuda sin pagar un solo peso.
También revela documentación oculta tras cuatro décadas que delata manejos irregulares en los dineros y las donaciones para los sobrevivientes.
Este libro no solo rescata la historia de Armero; rescata a Colombia de su propio olvido. Es una advertencia para no repetir los mismos errores, una llamada de atención sobre cómo la negligencia y el ego político pueden ser tan destructivos como un volcán.
Villalobos, con rigor periodístico y una narrativa profundamente emotiva, logra que cada página duela, pero también despierte.
“Armero 40 años, 40 historias”, editorial Aguilar, es un espejo que nos obliga a mirar de frente nuestras tragedias y a reconocer la necesidad de memoria. Porque un país que olvida, está condenado a repetir su historia. Este libro no solo debe leerse; debe compartirse, comentarse y sentirse.