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POLÍTICA

Encuestas y alianzas anticipan un reacomodo político en Colombia

Redacción Acento
Redacción Acento

La victoria dependerá de sumar apoyos, dejar los egos y entender que las alianzas son indispensables para competir.

Las elecciones presidenciales de 2026 tendrán un punto decisivo el próximo 8 de marzo, cuando se realicen las consultas interpartidistas. 

Según una analista consultada por Acento, ese proceso marcará el paso de la dispersión actual a la consolidación de liderazgos dentro de cada bloque ideológico.

“Las consultas van a ser el verdadero filtro electoral. El 62% de los colombianos aún no apoya a ningún aspirante”, asegura Patricia Muñoz, directora de la Especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Universidad Javeriana.

“Ese momento permitirá depurar la oferta, fortalecer liderazgos y clarificar opciones entre izquierda, centro y derecha. La multiplicidad de candidaturas impide que los votantes identifiquen alternativas sólidas”, señala la analista.

Sostiene que hay demasiados nombres y poca estructura partidista. En ese sentido, las consultas mostrarán quién tiene realmente capacidad de movilización y quién solo presencia mediática, pues, el calendario electoral aún permite reacomodos estratégicos.

 “Nadie llegará solo a la Presidencia. El éxito dependerá de sumar apoyos, dejar los egos y entender que las alianzas son indispensables para competir. Las coaliciones definirán la campaña y la futura gobernabilidad”, afirma Muñoz.

Sobre el papel de las encuestas como termómetro democrático, explica que no predicen el futuro, pero orientan. Reflejan lo que los ciudadanos piensan y sienten en un momento determinado. 

“Son herramientas de información necesarias para ajustar estrategias y fortalecer la toma de decisiones ciudadanas”, expresa la analista al referirse a la más reciente encuesta de intención de voto, elaborada por Cifras & Conceptos.

La experta en Opinión Pública y Mercadeo Político advierte que los estudios de opinión deben mantenerse como instrumentos rigurosos y transparentes, porque que su valor radica en la técnica y el método. 

“En tiempos de polarización, medir con seriedad el pulso ciudadano contribuye a fortalecer la democracia y a mejorar la calidad del debate público”, afirma Muñoz a Acento.

El rumbo electoral de 2026 se definirá en la interacción entre consultas, coaliciones y encuestas. Su equilibrio marcará si Colombia avanza hacia una competencia más madura y programática o si repite la fragmentación y la polarización que han caracterizado los últimos procesos políticos.

“Las encuestas son como termómetro democrático, no predicen el futuro, pero orientan”. Patricia Muñoz, directora de la Especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Universidad Javeriana.

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