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La IA se consolida como motor económico mientras surgen nuevos desafíos

Escrito por Redacción Acento | Dec 27, 2025 2:10:14 PM

La inteligencia artificial está empezando a transformar la economía real de Estados Unidos y del mundo, con efectos cada vez más palpables.

Brian Moynihan, director ejecutivo de Bank of America, afirmó en una entrevista reciente en Bloomberg Televisión, que la IA está empezando a mostrar un efecto concreto en la economía, más allá del entusiasmo por su potencial futuro.

Según Moynihan, aunque aún no se puede atribuir todo el crecimiento económico a la IA, su contribución “marginal pero significativa” ya se refleja en varias áreas, desde la eficiencia operativa hasta la optimización de procesos financieros.

El ejecutivo explicó que, en el caso de la banca, la IA no solo mejora la gestión interna, sino que también transforma la interacción con los clientes, la detección de fraudes y la capacidad de análisis de riesgos. 

Moynihan subrayó que estas herramientas permiten a los bancos anticipar comportamientos del mercado y ofrecer soluciones más personalizadas, generando valor económico tangible para la institución y sus clientes.

Y es que el Bank of America no solo analiza la inversión externa, sino que también implementa IA internamente. Desde 2018, su agente virtual Erica ha evolucionado de responder 200 preguntas a 700, mejorando la experiencia de clientes y empleados. 

Cifras que respaldan el impacto

Los datos confirman la percepción de Moynihan. Estudios internos del Bank of America indican que la adopción de sistemas de IA ha aportado hasta 1,3 puntos porcentuales al crecimiento trimestral del PIB estadounidense, reflejando cómo la tecnología comienza a impactar en la economía real. 

Además, la inversión en IA por parte de los grandes ‘hyperscalers’ tecnológicos superará los 500.000 millones de dólares en 2026, lo que evidencia que las empresas no solo están incorporando la IA como herramienta de innovación, sino como un motor estratégico de crecimiento Esta tendencia de inversión se traduce en infraestructura, desarrollo de talento especializado y expansión de servicios basados en IA.

Para complementar, Moynihan menciona que el sector financiero se ha beneficiado de la IA en áreas como la automatización de procesos rutinarios, análisis predictivo de tendencias y personalización de servicios, lo que reduce costos y aumenta la eficiencia. Por ejemplo, sistemas de IA aplicados a la banca minorista permiten procesar miles de solicitudes de crédito en minutos, una tarea que anteriormente requería días y un mayor recurso humano.

El CEO también proyectó un crecimiento sólido para la economía estadounidense en 2026, estimando un incremento del PIB de 2,4 %, frente al 2 % previsto para 2025, y señaló que la aparente debilidad en el mercado laboral responde más a una normalización que a un deterioro real de los empleos.

Transformación laboral y productividad

Moynihan también reconoce que la integración de la IA transforma la naturaleza del trabajo. La automatización y los sistemas inteligentes están modificando roles tradicionales, especialmente en tareas repetitivas y de análisis de datos. Según el Fondo Monetario Internacional, hasta un 40 % de los empleos podría verse afectado por la automatización en sectores administrativos y de servicios. 

Sin embargo, Moynihan resalta que la IA no necesariamente destruye empleo, sino que lo redefine. Los trabajadores comienzan a asumir roles complementarios a la tecnología, supervisando sistemas, interpretando datos y tomando decisiones estratégicas que requieren juicio humano. Este cambio resalta la importancia de políticas de capacitación y actualización laboral.

Impacto sectorial y ejemplos concretos

Más allá de la banca, el efecto de la IA se extiende a múltiples sectores. En logística, empresas como Amazon y UPS utilizan IA para optimizar rutas de entrega, reduciendo costos y tiempos de transporte. En salud, sistemas de análisis predictivo permiten a hospitales anticipar la demanda de camas y recursos, mejorando la eficiencia y la planificación.

Estos ejemplos sirven para ilustrar el punto de Moynihan: la IA ya está generando valor económico tangible, no solo a nivel corporativo, sino en el funcionamiento general de la economía. La tecnología mejora la eficiencia de procesos, permite decisiones más informadas y abre oportunidades de innovación que antes eran imposibles.

Desafíos 

A pesar del crecimiento acelerado, Moynihan aseguró que el banco ve riesgos relativamente limitados para la economía en caso de que la industria de la IA se sobrecaliente o se retiren inversiones. Esto se debe a que el sector está compuesto por un número reducido de empresas y el impacto sobre consumidores y empleo directo es manejable. “Como banco, analizamos el apalancamiento en estos proyectos y nos aseguramos de estar cómodos con eso y con la duración del contrato de la persona que se comprometerá a utilizar el centro de datos”, explicó