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SOCIEDAD

Venezuela y Colombia, epicentro del éxodo latinoamericano

Redacción Acento
Redacción Acento

La presión migratoria sobre Estados Unidos y Europa continuará siendo uno de los mayores desafíos políticos de esta década.

 

Por décadas, América Latina fue considerada una región de migraciones internas, con flujos que iban de un país vecino a otro buscando oportunidades económicas o escapando de conflictos coyunturales. Sin embargo, el informe más reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) confirma que el fenómeno migratorio latinoamericano ha adquirido una nueva dimensión, porque ahora es estructural, sostenido y global. 

El año pasado, Venezuela y Colombia se situaron como los principales países de origen de solicitantes de asilo en las naciones desarrolladas, consolidando un patrón que refleja tanto las crisis políticas y sociales persistentes como la incapacidad de los Estados de origen para ofrecer estabilidad y perspectivas de futuro.

De acuerdo con la OCDE, casi 245.000 venezolanos solicitaron asilo en países miembros de la organización, mientras que 157.000 colombianos hicieron lo mismo. En conjunto, representan una porción significativa del total de peticiones recibidas por los países desarrollados, encabezados por Estados Unidos, destino de más de la mitad de todas las solicitudes de asilo registradas. El fenómeno, lejos de ser episódico, confirma la consolidación de un flujo migratorio prolongado, con un componente cada vez más marcado de desplazamiento forzado.

De la crisis humanitaria al exilio estructural

En el caso venezolano, la magnitud del éxodo sigue siendo una consecuencia directa de la prolongada crisis política, económica y humanitaria que vive este país desde hace más de una década. 

A pesar de los esfuerzos recientes del gobierno de Nicolás Maduro por proyectar una imagen de recuperación económica, los indicadores de pobreza, inflación y deterioro institucional mantienen a millones de personas en condiciones precarias. La falta de servicios básicos, el colapso del sistema sanitario y la inseguridad generalizada empujan a cientos de miles de venezolanos a buscar refugio fuera de sus fronteras.

SOCIEDAD-ASILO 2Pero lo más significativo del informe de la OCDE es que Colombia, un país históricamente receptor de migrantes venezolanos, se ha convertido también en uno de los principales emisores de solicitantes de asilo. Las causas son diversas: el recrudecimiento de la violencia en zonas rurales, el avance de grupos armados desmovilizados, la falta de oportunidades laborales y la persistencia de la desigualdad social. Todo ello ha impulsado a miles de colombianos a intentar rehacer sus vidas en otros países, especialmente en Estados Unidos y España.

Un fenómeno que redefine la movilidad regional

El estudio de la OCDE también sitúa a México, Haití, Nicaragua, Honduras, Perú, Ecuador y Guatemala entre los quince principales países de origen de solicitantes de asilo en el mundo desarrollado. En conjunto, América Latina aporta nueve de las nacionalidades más representadas en las peticiones, lo que revela una transformación profunda de la región.

Aunque los flujos migratorios hacia los países de la OCDE se redujeron ligeramente en 2024 (un 4% menos respecto al año anterior), la organización advierte que las cifras siguen en niveles históricamente altos. Más de 6,2 millones de personas obtuvieron residencia o estatus migratorio permanente en países desarrollados, y el 77% de ellas se integró al mercado laboral. 

Sin embargo, el informe también muestra un cambio de tendencia, pues mientras la migración laboral disminuyó, la familiar y la de protección humanitaria se incrementaron. Es decir, la movilidad humana ya no responde solo a motivos económicos, sino a necesidades de supervivencia y reunificación.

El desafío 

Los datos confirman que la presión migratoria sobre Estados Unidos y Europa continuará siendo uno de los mayores desafíos políticos de esta década. Solo Estados Unidos recibió 1,42 millones de nuevos migrantes permanentes en 2024, de los cuales una parte importante provino de América Latina. En Europa, España se ha convertido en el principal destino de los solicitantes venezolanos y colombianos, que representan más del 60% de todas las peticiones de asilo en su territorio.

La gestión de estos flujos enfrenta tensiones crecientes, porque en Estados Unidos, el tema migratorio ha sido instrumentalizado políticamente, mientras que en Europa aumenta el discurso restrictivo frente a la llegada de migrantes extracomunitarios. Ambos escenarios ponen en riesgo los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y refugio.

El informe de la OCDE deja en evidencia que, para buena parte de la población latinoamericana, migrar se ha vuelto una estrategia de supervivencia más que una elección. La falta de confianza en las instituciones, los conflictos armados, la inseguridad y las desigualdades persistentes alimentan una espiral que no parece tener freno a corto plazo.

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